Adultos mayores conmemoran su día exigiendo una pensión digna

Cada 29 de mayo se celebra el Día del Adulto Mayor. Este año a causa de la pandemia por el Covid-19 los actos para rendir tributos a quienes dieron los mejores años de sus vidas trabajando por un mundo mejor, se reducirán a felicitaciones y encuentros on line.

En el caso de Venezuela, específicamente en el estado Bolívar, la ocasión será propicia para que los jubilados y pensionados del Seguro Social, nuevamente, alcen sus voces para exigir mejoras en su calidad de vida dado que ante la crisis económica que atraviesa el país el pago por concepto de pensión es insuficiente para mantenerse.

Así lo expresó José “Wiki wiki” Castellanos, coordinador regional del Comité para la Defensa de los Jubilados y Pensionados del Seguro Social, quien aseguró que, “aquí no hay nada que celebrar”.

“Es un día triste para los adultos mayores quienes cada día vemos mermar nuestra calidad de vida al punto de no tener ni siquiera para comer. No es justo que a estas alturas, cuando se supone deberíamos estar descansando, tenemos que salir a la calle a ingeniárnoslas para ver como conseguimos dinero para comprar alimentos, ya que, la pensión no alcanza ni para comprar un kilo de queso. Esto es increíble”, expresó.

Castellanos también hizo referencia al periplo que deben pasar los jubilados y pensionados del Seguro Social para adquirir medicinas.

“Nuestros viejitos se nos están muriendo por falta de medicinas. Cómo es posible que un abuelo acuda a un centro médico público, reciba la atención, le entregan un récipe y cuando va a la farmacia del hospital resulta que no hay medicamentos. Tampoco puede ir a comprarlos a cualquier farmacia porque aparte de que muchos medicamentos son difíciles hallar tampoco se cuenta con el dinero para comprarlo. Es que ni la pastilla para la tensión se puede comprar con los tres dólares que cobramos de pensión”, agregó.

Finalmente, hizo un llamado al Ejecutivo nacional. “Yo quiero hacerle llegar estas palabras al Gobierno nacional. Pónganse por un momento la mano en el corazón y escuchen el clamor no solo de los adultos mayores sino de un pueblo que a diario tiene que vivir mil y unas calamidades para medio alimentarse. Mire cómo se nos ha deteriorado la calidad de vida, ya no tenemos poder adquisitivo y cada día son más y más los problemas que debemos afrontar. Esto no lo aguanta nadie”.

Redacción/GB