EEUU ofrece hasta USD 10 millones por datos sobre exjefes de FARC Santrich y Márquez

Estados Unidos ofrece recompensas de hasta 10 millones de dólares por información sobre dos exjefes de las extintas Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC), Jesús Santrich e Iván Márquez, prófugos de la justicia, dijo este jueves el secretario de Estado, Mike Pompeo.

“Ambos son antiguos líderes de las FARC que abandonaron el proceso de paz y tienen una larga historia de participación en actividades de tráfico de drogas, lo que llevó a sus acusaciones penales”, señaló Pompeo.

El jefe de la diplomacia estadounidense dijo que Washington comparte la preocupación de Bogotá de que el gobierno de Nicolás Maduro en Venezuela “está brindando apoyo a grupos armados ilegales de Colombia”.

Santrich y Márquez, cuyos verdaderos nombres son Seuxis Hernández Solarte y Luciano Marín Arango, fueron imputados el 26 de marzo en Estados Unidos de “narcoterrorismo, corrupción, narcotráfico y otros cargos criminales” junto a Maduro y más de una docena de funcionarios y exfuncionarios venezolanos.

“Durante más de 20 años, Maduro y varios colegas de alto rango supuestamente conspiraron con las FARC, provocando el ingreso de toneladas de cocaína y devastando las comunidades estadounidenses”, dijo el fiscal general, Bill Barr, al anunciar las inculpaciones.

El Departamento de Estado ofreció entonces millonarias recompensas por varios de los acusados, entre ellos por Maduro (de hasta 15 millones de dólares) y por Márquez (de hasta 5 millones).

Márquez, exnúmero dos de las desaparecidas FARC y jefe negociador de los rebeldes en el acuerdo de paz de 2016, fue expulsado el 4 de octubre pasado del tribunal especial de paz de Colombia por haber vuelto a tomar las armas, con lo cual perdió los beneficios de la justicia transicional y pasó a ser considerado fugitivo de la justicia ordinaria.

Santrich ya había sido expulsado de ese mismo tribunal el 13 de septiembre.

A finales de agosto, ambos rebeldes aparecieron en un video publicado en redes sociales vestidos con prendas militares junto a otros 17 disidentes para anunciar que retomaban las armas, aduciendo “traición del Estado” a lo pactado con el gobierno del expresidente Juan Manuel Santos.

El actual gobierno colombiano de Iván Duque sostiene que Márquez y Santrich se ocultan en Venezuela, donde según versiones oficiales también encontraron refugio líderes del Ejército de Liberación Nacional (ELN), la última guerrilla activa reconocida en Colombia.